Nueve de la noche en el Country y una fila de socios y amigos esperaba para entregar sus entradas y ser timbrados en la mano, tal como hace algunos años lo hacían para entrar a una fiesta de colegio. Las risas comenzaban allí, luego vendrían los abrazos de los encuentros. Comenzaba la Winter Party…
Más de 15 años tuvieron que pasar para que volvieran las fiestas bailables al Club. La expectativa era alta pero la producción prometía, luces azules vestían la carpa, un escenario con bola Disco y una pantalla led con imágenes insinuantes. Estaba todo listo.
Cerca de las 10 de la noche, luego de la bienvenida de Soledad Labarca, entran con derroche de simpatía la banda Fever, tributo a los Bee Gees, que inmediatamente prendieron al público y en pocos minutos tenía a los primeros bailarines en la pista.
VJ Pato terminó de llenar la pista de baile y hasta que se prendieron las luces y se apagó la música, los asistentes se negaban a dejar de bailar.
El resto es historia, una noche que quedará en la memoria de todos los asistentes. Ya vendrán más fiestas, sólo queda esperar la próxima.