Entrevista a Daniel Beroggi: El desafío de jugar hockey en el extranjero
Conversamos con Daniel Beroggi, uno de nuestros jugadores de Hockey que emprendió rumbo a Holanda para terminar sus estudios y jugar en la Liga Profesional.
El hockista chileno de 19 años, jugador del Country Club y de la Selección Sub 21 de su país, que hace un mes tomó la decisión de migrar a Holanda para jugar en la liga profesional de Hockey y culminar sus estudios nos cuenta cómo ha sido su experiencia.
¿Quién te enseñó y motivó a practicar hockey de manera más constante?
Yo partí jugando a los 10 años, el año 2011, porque mi mamá en esa época jugaba por un equipo de ex alumnas del Grange y su entrenador era Nicolás Sclabos, que era jugador del primer equipo del Country. Un día fui a verla a uno de sus partidos con mi papá y mi hermana y me puse a pelotear con el “Nico” y me dijo “¿Por qué no te vas a probar?, quizás te gusta” ésto fue a finales de año, entonces pasó el verano y llegué en marzo a probarme, me encantó y me quedé. Mi hermana también jugaba por el colegio y mi mamá lo había jugado casi toda la vida, pero yo nunca lo había pensado como un deporte para mi antes de eso, pero una vez que llegué, ya me quedé.
En Chile siempre se ha hablado de la dificultad de practicar un deporte de manera constante y profesional y mantener los estudios ¿Crees que en Holanda la situación es diferente? ¿porqué?
Llevo dos semanas de clases en Holanda, pero el sistema universitario acá es muy diferente, si bien tomo cinco ramos igual que en Chile, son solo dos al mismo tiempo, lo dividen en tres periodos de ocho semanas y uno va teniendo solo dos ramos al mismo tiempo, que son bien intensos, pero uno se concentra en eso. Lo otro diferente es que uno no tiene tantas clases, pero hay que aprender mucho solo, leyendo harto o haciendo ejercicios, así es más fácil manejar tus propios tiempos.
Acá en Holanda también es más profesional, hay jugadores que se dedican 100% al hockey y eso no ocurre en Chile, porque hacen algo aparte. Eso pasa con jugadores holandeses o extranjeros que juegan por el club, se dedican a esto y se lo toman muy enserio.
¿Quienes te ayudaron a tomar la decisión de irte?
La decisión de irme surgió por iniciativa mía pero inspirada en mis cercanos. Tengo un primo que hizo tercero y cuarto medio en Singapur y con mi familia pudimos ir a su graduación, todo lo que contaba me gustaba mucho y me empezó a atraer el estudiar afuera y hacer algo distinto. El colegio me ayudó mucho con las postulaciones y trámites que hay que hacer, además que en cada charla o entrenamiento con distintos entrenadores y jugadores más grandes siempre nos decían que nos fuéramos a jugar afuera porque el nivel era diferente e íbamos a aprender y crecer muchísimo. Entonces fue parte mía y del resto, pero los que más me ayudaron fueron mi familia y mis amigos.
¿Cuál es la dificultad más grande que enfrentaste a la hora de tomar la decisión de viajar y comenzar una vida fuera?
Dejar todo en Chile, el Club, la familia, los amigos. Yo toda mi vida estuve en el mismo colegio y llevaba mucho tiempo en el Club y la verdad no me gustan mucho los cambios y esto significaba partir una vida de cero, porque yo no conozco a nadie en Holanda, tenía mucha incertidumbre de lo que iba a pasar. Esas dudas me hacían cuestionar si realmente tenía las ganas para venirme o era solo un gustito.
¿Cómo evalúas tus primeros meses en Holanda, el recibimiento, el debut y costumbres nuevas?
Llevo un mes y medio en Holanda y me ha salido todo bien, estoy muy contento, pero siento que sigo con un poco de adrenalina desde que llegué, porque ha sido todo increíble. Lo más impactante ha sido el club de acá, me han ayudado en todo, me fueron a buscar al aeropuerto y desde ahí no paré, esa noche llegué a dormir al hotel y luego teníamos un asado con todo el equipo por el inicio de la pretemporada, acá no estamos en cuarentena obligatoria. Llegué directo a conocer gente y adaptarme a un montón de cosas nuevas, pero el recibimiento fue espectacular.
El debut oficial me tocó la semana pasada, pero habíamos jugado muchos amistosos de pretemporada. Acá en cada partido te va a ver mucha gente, cuando uno juega en los clubes grandes se juega en la cancha principal y son estadios, es todo profesional, te pasan camarín para ti o uniforme nuevo, ha sido toda una experiencia que no me había tocado vivir.
Me ha costado adaptarme a sus horarios de comida, me he desordenado porque desayunan muy temprano, almuerzan muy temprano y comen a las seis, pero uno se queda despierto hasta las 10 y te vuelve a dar hambre, pero me he ido adaptando de a poco.
Se viene el Panamericano sub 21 ¿cómo te sientes tu en lo personal para este desafío y cómo ves a tus compañeros?
Para el Panamericano estoy muy motivado y siento que podemos ganarlo, siento que somos más que capaces, ya no queda nada y todos se lo están tomando muy en serio con los entrenamientos. Yo en lo personal estoy aprendiendo de a poco y estoy muy motivado para el Panamericano, quiero jugarlo ya y a mis compañeros los veo igual, ha sido un proceso de preparación muy largo, pero tenemos todas las capacidades. Además, que es en Chile, en el Country, el lugar donde he crecido y aprendido todo.
¿Cómo te tomas el papel de “líder” dentro de esta Selección Chilena sub 21?
Yo en este equipo partí siendo de los más chicos, entonces nunca me vi como líder, porque siempre tenía ese problema de confianza por ser de los más chicos, me costaba hacer mi juego. Siento que en los últimos años he crecido y de a poco me he ganado mi posición y la confianza de mis compañeros y hoy si me siento parte de los líderes, hablando en la cancha y ordenando al equipo, ese papel me lo tomo como un papel importante porque es mi rol que las cosas salgan bien y tenemos que estar ahí para motivar al equipo y hacer que despierten si es necesario. Es un privilegio que te den la confianza de ser un líder, es un honor y hay que tomárselo así, más si es representando al país.